Juegos Peligrosos
Wooyoung creía que tenía todo bajo su control, le gustaba tener un compañero del cual siempre disponer para un poco de sexo... pero, ¿Qué pasará cuando su frío corazón comience a derretirse ante la calidez de su dongsaeng...?
Autor: Annis
Categoría: Yaoi-Kpop
TIPO: One-Shot
Género: Lemon, Drama.
Clasificación: +18
Grupo: 2PM
Couple: JunYoung, JunhoxWooyoung
Sinopsis:
Junho sabía que el juego que llevaba con su hyung Wooyoung era demasiado peligroso... pero no lo podía evitar, resultaba adictivamente excitante, demasiado como para dejarlo pasar.
Wooyoung creía que tenía todo bajo su control, le gustaba tener un compañero del cual siempre disponer para un poco de sexo... pero, ¿Qué pasará cuando su frío corazón comience a derretirse ante la calidez de su dongsaeng...?
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Juegos Peligrosos
Eran poco más de las dos de la madrugada, “el objetivo” se habría marchado una hora antes en compañía de sus amigos DooJoon, Jinki, Key y Mir. La dichosa vigilancia a la que fue forzado a realizar como parte de sus “deberes” impuestos por Bi Rain había culminado, sin embargo su mal humor no se esfumaba, en realidad estaba aumentando con cada momento que transcurría mientras sus ojos escrutaban en la búsqueda de su acompañante que gustoso había aceptado la “misión de cuidar“ a Lee Changseon. Ya que dicho acompañante aprovechó de ser mayor que él para desaparecer con unas chicas que se habrían insinuado al “objetivo”, lo que para el menor tristemente significaba… sexo ocasional. Debería estar acostumbrado a tan singulares “hábitos”, pero no podía, no cuando recordaba esa cara de bebé… y cuando de vez en vez terminaban de amantes. Esto, a espaldas de los miembros del grupo que tenía como regla número uno: “Nunca fornicar con un miembro de 2PM.” Aunque la dichosa regla fue rota por su propio promulgador; Park Jaebom.
--- FLASHBACK ---
- ¡Ya llegué! –Junho avisó una vez que se quitó la chaqueta y el gorro. Pasó del recibidor a la sala encontrándose con los mayores del grupo discutiendo.- ¿H-Huyngs… pasa algo?
- ¡No puedo creer que seas tan desconsiderado con Wooyoung-ah! ¡Mañana él y yo salimos al extranjero!
- ¡Él dijo que no había problema! ¡Aceptó, yo no le obligué a nada… pudo negarse!
- ¡Eres imposible! –Taecyeon finalmente reparó en el segundo maknae que les miraba extrañado, suspiró cansado de intentar hacer razonar al mayor.- Junho-ah… qué bueno que llegas. En un momento hago la cena.
- Hola, hyung… no es necesario. Comí en la agencia con Suzy y las demás chicas. Gracias… ¿Pasa algo con Wooyoung hyung?
- Nada… solo que Junsu es un desconsiderado. Wooyoung-ah acaba de regresar y apenas entró le ha dicho que vaya de antro para cuidar a Joon-ah, no se negó… pero debe descansar… ah… en fin.
- ¡¿Saben…?! He tenido que abandonar a Jiyong para ser la niñera de Joon, él es mi mejor amigo ¿Entiendes? ¡Mi mejor amigo! y está en problemas… ¡Hoy saldré a ver a Jongie y no regresaré hasta verlo bien! ¡Qué lo haga otro! –Se defendió con el ceño fruncido.- ¡No es mi culpa que Bi Rain hyung esté obsesionado con él! ¡¿Y por qué tenemos que hacerla de niñeras?! ¡Joonie bien puede cuidarse solo! ¡Y cómo si no supiera que si se mete con otra persona, Bi hyung los matará lenta y dolorosamente! –Se quejó.- ¡No me importa si se lo tiran otros! ¡Y seamos sinceros, qué más le da si se lo tiran… ni que fuera su pareja, y ni que sintiera un poco de cariño por él!
- Tampoco es nuestra culpa y sin embargo estamos obligados a hacerlo. Es nuestro hyung, le debemos favores, especialmente tú ¿Tengo que recordarte lo que tú y Jay hacían? Él metía las manos al fuego por ustedes Además, órdenes son órdenes. Y lo que sienta o deje de sentir hacia Lee Joon es asunto suyo, no nuestro. No es nada difícil cuidarlo, siempre va con DooJoon. Tan solo nos aseguramos de vigilarlo. Lo haría yo, pero tengo asuntos importantes de mis estudios, si te digo que no puedo es porque no puedo. Al igual que los demás miembros, tú, en cambio ahora tienes tiempo de sobra. Ve, en nuestro lugar… después te compensaremos. –Más calmado intentó dialogar.- Puedes invitar a Jiyong y problema resuelto…
- ¡No me hagas reír! Cómo si pudiera conversar tranquilamente con Yongie-ah en un antro lleno de ruido, luces, ah y por supuesto mientras vigilo a Joon-ah… ¡Por favor! –Replicó con la ceja levantada.
- Pues lo siento mucho… así son las cosas. En verdad, no quiero pelear contigo Su-ah…
- P-Pero… yo… Jiyong, no puedo abandonarlo. Me llamó en la mañana, no suena bien… ¡Me Necesita! ¡La está pasando muy mal! Y no me lo quiere decir por teléfono. Es serio Taec-ah… hoy no, no puedo. –Le miró seriamente.- Me tengo que ir, es tarde… Ji está en su apartamento en estos momentos y quedé en ir a verlo. -Remarcó Junsu con los brazos cruzados.- Además… Woogyoungie puede dormir en el vuelo.
- ¡Junnie, llegaste! –El bailarín salió a recibirlo con una enorme sonrisa.- ¿Tienes trabajo mañana? ¡Por favor, por favor acompáñame con Joon-ah! ¿Sí…? Di que sí. Di que sí… será muy divertido.
- A-Ahm… y-yo tengo trabajo pero hasta la tarde… -Ver esos ojos suplicantes era una debilidad, sin embargo el semblante reprobatorio del rapero se negó.- Pero tú si saldrás mañana temprano, hyung.
- ¡Aish! No te preocupes por tonterías. Vayamos juntos ¿Sí? Di que sí. –Hizo un puchero irresistible para el otro.
- H-Hemm… yo… -Estaba en un dilema moral que no duró mucho al tener enfrente al bailarín tan cerca de él.- E-Está bien hyung, te acompañaré.
- ¡Gracias! Bien, te doy diez minutos para que te duches y te pongas cool. –Sonrió triunfante, luego se alejó.
--- FIN DEL FLASHBACK ---
- Junho-ah… -La voz sensual atrajo su atención, seguido de un beso húmedo sobre la sensible piel de su cuello.- ¿Por qué esa cara… no te divertiste? –La lengua traviesamente dio una caricia sacudiendo las terminales nerviosas que vibraron ansiosas.
Pero el menor frunció el ceño al ver la ropa desaliñada. Captar la mezcla del perfume femenino barato con el de marca y sentir en esos labios el pegajoso gloss sobre su piel. Se puso de pie seriamente al saber que finalmente estaba en la mesa.
- Joon-sshi ya se marchó hace una hora, y como tú ya te divertiste, vámonos. En unas horas tienes un vuelo. –No esperó respuesta, comenzó a emprender la marcha.
- El pequeño Junho-ah está enojado porque no lo atendí… mhmm… -La risita burlesca no pasó desapercibida para el otro que frunció más el ceño.
Continuó su camino a sabiendas que lo mejor que podía hacer en ese caso era ignorarle y salir de ese maldito lugar repleto de personas, licor, humo de tabaco así como fungir un punto de distribución ilegal de drogas. Pasaron la rendija de salida trasera conectándolos al estacionamiento. Muy pocas personas estaban ahí, el cielo estaba oscuro como una noche tétrica, soplando el viento su aliento gélido. Pero no importó, el sonido de la alarma siendo desconectada avisó el paradero del vehículo deportivo aparcado en un área exclusiva. Se detuvo en la puerta del lado del copiloto, abrió la puerta y esperó a que su acompañante se dignara en abordar.
- Yah… pareces un niño caprichoso. -Continuó con su molesto tono burlesco mientras subía soberbiamente al interior de la unidad motora y dejando entre ver una muda risita altanera cuando cerró la puerta y daba vuelta para tomar su lugar en el lado del conductor.
Cerró su puerta y se acomodó antes de insertar la llave, una leve fuerza que más que imponente era retadora llamó su atención topándose con el semblante triunfante del otro.
- Haber si con esto me perdonas Junnie-ah. –Ni siquiera entendía a qué se refería hasta que fue recargado un tanto ansioso sobre el respaldo del asiento y veía como Wooyoung se inclinaba abriendo sus pantalones con esas manos traviesas. Tocando su entrepierna, masajeándola suavemente, depositando un beso sobre la tela… despertando las emociones reprimidas. Sacó el miembro de las capas de estorboso tejido.
Ni siquiera pudo recordar lo que pensaba responder ya que las manos rápidamente se dieron a la tarea de estimularlo. Su respiración de agitó… la excitación subió por su cuerpo dejando su descarga de electricidad. Los dedos presionaban deliciosamente, rozando lentamente y bombeando a un ritmo sugestivo. No demoró en endurecerse. Comenzó a jadear… las sensaciones desbordantes golpeaban sin descanso, el placer se volvió dolor.
- ¿Aún no es suficiente, ah? –Presionó con más fuerza el agarre recibiendo un ronco gemido.- Aún viene lo mejor…
Los bombeos se detuvieron pero en cambio una caliente y húmeda boca engulló la palpitante entrepierna. Entonces sí, Junho perdió la noción del mundo. Se estremeció con rabia… podía sentir perfectamente esa pequeña lengua torturándolo con movimientos circulares, los dientes mordisqueando con cuidado, los labios apretando y succionando magistralmente. Las penetraciones comenzaron en una danza lenta pero esto tan solo enloqueció sus sentidos. Wooyoung apoyado con sus manos se esforzaba al máximo en complacer a su compañero. Tiraba con perversión tensando la resistencia del menor que para esos momentos había acelerado el vaivén de sus caderas. Era un juego peligroso… pero que gustaba jugar.
- Ahh… Ahh… Woo-young… v-voy… a… -El mayor ya lo presentía pues en su paladar estaba impregnado el sabor salino pre-seminal. Así que malvadamente gimió antes de que su ritmo fuera veloz, no se detuvo hasta que la explosión ocurrió, recibiendo con gula toda esa caliente y cremosa esencia salada que deslizó por su garganta, tragando hambrientamente. Solo con él hacía eso, solo con Junho tragaba el semen… era un fijación lujuriosa que no podía evitar.
No lo liberó tan pronto, continuo lamiendo juguetonamente procurando dejarlo limpio… suspiró satisfecho cuando terminada su labor se levantó. Acomodó sus ropas…
- Mhmm… ¿Más contento? –Sonrió sugestivamente mientras sus manos presionan la entrepierna ahora cubierta por la ropa.- ¿O todavía quieres metérmelo, ah…? mhmm… eso suena bien ¿O no?
Con el pulso acelerado y la respiración jadeante, sujetó al bailarín por los hombros apretándolo para después buscar la boca contraria y con sangre encendida se fundieron en besos húmedos. La saliva a licor y semen se mezclaron, Junho hambriento robaba el aliento consumiendo los gemidos. Lentamente se separaron, sus ojos nublados en perversión se conectaron.
- Ahh... ahh… v-vamos… ahh… a… tu… apar-tamen-to… -Ronroneó Wooyoung presó del deseo de fundirse y sentirlo dentro.- V-vamos… Jun… Ho.
Cuando llegaron a su destino apenas si cerraron el auto, entraron al apartamento del menor. Los besos húmedos dejaban en evidencia sus intenciones oscuras. Fue el turno de Junho para lamer el cuello y mordisquear el lóbulo de la oreja. Soltó un jadeo urgido al mismo tiempo en que se atrevió a sujetar con fuerza el trasero, masajeando con perversión… era la señal.
Con torpeza se fueron desnudando uno al otro. Gemían ansiosos, se tocaban por donde les permitían las manos, sonreían traviesamente. Llegaron a la cama principal. Wooyoung empujó al menor sobre esta, gateó felinamente sin borrar esa sonrisa malévola, movió su cuerpo en un oleaje que incitaba al pecado, que provocaba a su acompañante… recorrió húmedamente el cuello y luego los hombros, en un camino zigzagueante hacia el pecho, atacando los duros pezones tomando su tiempo en jugar con ellos. Continuó bajando por la cintura, mordisqueando suavemente el ombligo, llegó al vientre hasta llegar a la intimidad, empezó con cortos besitos, luego con pequeñas lamidas de gato, sus manos tomaron la carne moldeando con movimientos en espiral… no tardó en cobrar color y vida, el bailarín gimió sensualmente, caprichosamente volvió a meterse el miembro a la boca… se tomó sus minutos lamiendo de arriba hacia abajo, succionó en puntos sensibles y sonrió victorioso cuando lo sintió vibrar. Junho posó dulcemente sus manos sobre la cabellera del mayor para marcar con cierta paciencia el ritmo que se le antojaba.
El ambiente pesado llenó la habitación de la clásica sinfonía de gemidos, jadeos y maldiciones. Wooyoung abandonó su tarea en el mejor momento, de su ropa extrajo la bolsita plateada abriéndola sin premura y colocando el preservativo a su amante quien con el ceño fruncido debido a la expectativa esperaba el siguiente movimiento. Junho liberó un rugido rasposo en el momento en que de una certera estocada, el propio bailarín se penetró asi mismo… por inercia sus manos pararon en las caderas. El mayor temblaba con el palpitante miembro llenándole. No hubo lágrimas ni sollozos, en realidad el delicado sudor perló endemoniadamente sexy esa sonrisa triunfante. Posó sus manos sobre los hombros fuertes del menor comenzando así el cadencioso vaivén de caderas. Sus pieles rozaban con una armonía casi empática, se enfrentaban sensualmente y cuando llegaban a cierto punto sensible del bailarín este gemía de una manera que enloquecía a Junho, esa voz, corrompida en placer sexual. Esas suaves caderas a las que se aferraba apoyando al otro en el control de las embestidas osadas eran su perdición.
Las penetraciones no seguía un solo ritmo; unas veces eran lentas otras eran rápidas, pero siempre profundas llegando a golpear esa zona orgásmica que arrancaba sonoros gemidos. Los labios ansiosos se unían en húmedos besos desesperados obligando a sus lenguas chocar en una batalla lujuriosa. Sus pieles sudorosas friccionaban con sobre excitación y las expresiones corrompidas en el más bajo placer carnal exponían sus emociones. Permanecieron unos minutos bajo dicho oleaje antes de que llegaran al clímax, resonaron entre las paredes gemidos ahogados que murieron así como habían nacido. Wooyoung de derramó entre los dedos de su dongsaeng gracias al orgasmo obtenido con ayuda de su amante.
Dejaron que sus cuerpos gozaran sumergidos en el éxtasis por breves segundos, luego, el menor salió del mayor cayendo a un lado de él. Sus pechos subían y bajaban desesperados como si de un maratón se tratase, los pulmones exigían aire. Permanecieron en silencio… Junho fue el primero en levantarse yendo al baño. El bailarín se quedó disfrutando de las enloquecedoras sensaciones que envolvían su ser, esas descargas que permanecían dentro sacudiéndolo. Su amante largos minutos después le sorprendió con una tierna caricia en sus mejillas redondas, abrió los ojos encontrándose con el cuerpo goteando envuelto en una bata de baño.
- Duerme un poco… debes descansar. Yo te despertaré cuando sea la hora. –Junho sonrió amablemente, continuó acariciando el rostro.
- Estoy bien… -Rechazó la mano cálida que produjo ese extraño revoloteo de mariposas en su estómago, se volvió incorporándose.- Debo irme, todavía tengo que empacar.
- Yo lo hago, descansa. –El menor insistió.
- No te preocupes por mí. No soy ninguna chica, poseo resistencia suficiente… además, ya me des estresaste con buen sexo. Ahora debo irme. –Se levantó, tomó sus cosas y fue al baño para limpiarse.
Cuando salió vestido, se encontró con el menor también listo. Tenía las llaves del auto en sus manos.
- No es necesario que hagas esto. Puedo cuidarme solo. –Excusó, odiaba las “atenciones amables” de sus amantes. Especialmente de su dongsaeng que desde la primera vez que intimaron demostró ser diferente al resto; él tenía caricias dulces, palabras amables y esa sonrisa encantadora. Le trataba con respeto.
- Déjame hacerlo… por favor. –Y no pudo negarse. Por alguna enferma razón había cosas que era incapaz de negarle al menor. En realidad, no quería acostumbrarse a las atenciones caballerosas… porque
eso significaba aceptar que lo suyo era algo más que jugar a los amantes sedientos de sexo.
Y así llegó a tiempo al apartamento. Taecyeon y Junsu se encontraban despiertos, al parecer el vocalista principal ayudaba al rapero a empacar. Junho se quedó saludándoles mientras él aprovechó para ir a su habitación a hacer maletas, no demoró mucho ya que no era una persona complicada, más bien era práctica lo que se traducía a pocas valijas con pocas cosas, total, antes de regresar iría de shopping. Satisfecho sonrió al terminar su labor. Conectó su móvil y su ipad, el manager los recogería en dos horas así que tenía tiempo suficiente para cargar las baterías. Se arrojó a la cama, estaba sumamente agotado… decidió que se regalaría una siesta. Cerró sus ojos y rápidamente se quedó dormido.
- Hyung… -Otra vez esa inconfundible mano se posó en su mejilla acariciando gentilmente. Se sentía reconfortante el tacto, no iba a admitirlo abiertamente, pero le gustaba mucho que lo tocara con esa suavidad.- Hyung… despierta. Ya es hora… el manager ha venido por ustedes.
Apenas escuchó lo último se despegó de la cama alarmado, se topó con el rostro apacible de Junho que se alejó para darle espacio. Wooyoung se levantó, acomodó su ropa, tomó sus gadgets… el móvil a su bolsillo y el ipad en su respectivo estuche. Iba a tomar sus maletas pero nuevamente el otro se le adelantó… no tenía ganas de pelear así que se rindió. Se adelantó donde Taecyeon, Chansung y Junsu se despedían, le manager hablaba por el celular. El bailarín se detuvo volviéndose a mirar a su dongsaeng.
- Gracias… -Secamente dio a entender que dejara sus cosas. Éste acostumbrado al frío trato obedeció.
- Te cuidas.
- Siempre lo hago. –Dijo sin mirarlo, tenía esa extraña sensación de vacío en su estomago. Se quedaron en silencio hasta que el maknae fue con ellos a despedirse al igual que Junsu que agradecía enormemente haber cubierto el turno de vigilancia. Pero Wooyoung no prestó atención a nada más, esa desagradable sensación de mareo no le dejaba en paz y ensombrecía su humor.
Fue el tiempo de macharse, los miembros les acompañaron hasta subir la minivan. Taecyeon prometía regalos, Chansung agitaba la mano emocionado, Junsu tenía los ojos llorosos y les había hecho prometer que llamarían una vez que aterrizaran… Junho se quedó callado, era necesario decir nada más porque la mirada decía todo. Un nerviosismo subió a las mejillas del bailarín enrojeciéndolas. Partieron a su destino.
Cinco meses después… las cosas no habían vuelto a ser las de antes para el bailarín. Llevaba poco más de dos meses sin poder intimar con otras personas… séanse mujeres y hombres. Su cuerpo simple y sencillamente no respondía al estímulo visual, ya no hablaba del físico porque era vergonzoso aceptar que lejos de indiferencia, sentía rechazo total. Sin embargo no estaba enfermo ni nada por el estilo, su libido estaba mejor que nunca. Solamente que parecía activarse con Junho… lo cual era desesperante para Wooyoung. No entendía por qué ni cómo había sucedido, estaba angustiado. Porque en sus peligrosos arranques de lujuria… tuvo un desliz con su dongsaeng, no usaron preservativo. Y aquello era motivo suficiente para mortificar al mayor, porque jamás cometía semejantes descuidos… no era que desconfiara de él, era que, bueno… dejó de importarle.
Junho nunca se imaginó que terminaría liado con el miembro más promiscuo del grupo. Sin embargo no era estúpido, conocía a la perfección a Wooyoung… su indiferencia ante todo lo referente al corazón, según él “El amor no existe más que en películas y literatura” estaba en contra de dicho pensamiento, era absurdo creer eso. Pero le atrajo más y más… descubrir ¿Qué había detrás de ese muro de superficialidad? Al principio creyó en verdad que era una persona con corazón de piedra y solo se guía para la satisfacción de los placeres. Vamos, era demasiado activo, mucho más que Chansung, no parecía conocer la decencia ya que se inmiscuía con personas séase mujeres u hombres; comprometidas, con parejas y por supuesto con amantes ocasionales… tan pronto obtenía lo que quería, SEXO, se iba con una soberbia que destrozaba orgullos. No tenía remordimientos si dejaba corazones honestos lastimados ni haber roto relaciones sentimentales; “No los obligo, son ellas y ellos los que vienen a mí, yo tan solo disfruto”, esa explicación fue la que le dio cuando fue el culpable de que Minho fuera infiel a Key, cuando JoKwon también lo estuvo en su momento en el pasado, Seungho también le fue infiel a G.O, se llevó a la cama a Park Bom , el líder de ZE:A… y luego, lo buscaba a él, eran compañeros de cama demasiado constantes como para decir que lo suyo era pasajero, pero Wooyoung era un cínico. Nadie le decía nada, aunque Taecyeon constantemente le advertía que terminaría con SIDA de continuar así, pero lejos de tomarlo en serio u ofenderse, el bailarín se rió a carcajadas…
Tres meses después… con eso, ya lleva cinco meses acostándose únicamente con Junho. Resultaba inaudito, su cuerpo y su mente confabulaban contra él, porque no se le antojaba hacerlo con nadie más que con el más joven. Su desesperación radicaba en que no siempre estaba con él ó no disponía de tiempo para tener sexo. Su frustración comenzaba a atormentarlo. No podía más…
Junho está contento por el paulatino cambio de su hyung, aunque continúa yéndose de juerga, regresa tomado pero sin vestigios de haber tenido sexo con desconocidos o “viejos amigos”. Solo con él, le busca mucho… aunque su apetito es realmente sorprendente, es feliz de tenerlo para él solo. Porque tiene sentimientos por Wooyoung desde hace mucho tiempo y siempre tuvo celos de las demás personas que captaban su atención, será el menor de los dos no obstante siente esa necesidad de protegerlo, resultaba inevitable el cuidarle aunque no fuera necesario pues el otro lo habría dicho antes; “No soy una chica para que te tomes tantas molestias”… porque lo ha descubierto, su hyung es más que un cuerpo perfecto entregado a la lujuria. En realidad actúa así como un extraño impulso de buscar cariño, por eso complace a sus parejas en la intimidad… a cambio pide un poco de amor. Y al no encontrarlo simplemente pega la vuelta olvidando sus fracasos. Pero estando ellos solos, todo es diferente… porque en el ritual previo a la unión se revelan caricias gentiles y dulces, ¡Le ha logrado sonrojar! Esas mejillas redondas se tiñen de un encantador rubor que muy pocos, sino es que nadie, han visto. ¡Ha logrado sacarle una risita nerviosa! Es tan adorable verle tan sensible… después viene la entrega absoluta, la pasión desenfrenada… su nombre entre gemidos excitantes, la temperatura de sus cuerpos a punto de ebullición. Las miradas profundas, las sonrisas sinceras, los besos profundos… los suspiros. ¡Duermen juntos después de hacerlo! ¡Se deja tocar dulcemente! ¡Ya no rechaza su mano, al contrario, la busca! También ha descubierto cuando le mira a hurtadillas en los momentos en que compone, ¡Le ha esperado hasta que termine su trabajo sin importar la hora! Junho es feliz, porque entonces sí existe una posibilidad de intentar algo serio con el bailarín. Su corazón late desbocado por eso, ¿Cuándo Woo ha esperado a algún amante? ¡Solo con él! Y no puede dejar de pensar que son casi una pareja… ¡Nunca olvidará el brillo infantil de sus ojos cuando sorpresivamente le dio un obsequio! Junho está enamorado, y usa el maldito juego que tienen para su provecho.
Sin embargo, la gran musa de la inspiración le tiene prisionero… pasa demasiado tiempo escribiendo y componiendo, todas sus creaciones son para Wooyoung… solamente por y para él. ¿Le gustarán cuando las escuche terminadas? Jin Young hyung le parecen muy buenas, quizás hasta se haga un álbum en un futuro próximo.
Un año después de los sucesos… Wooyoung azotó furioso la puerta de su habitación cuando salió de ella con su equipaje, no le importó que el manager y Taecyeon le mirasen extrañados por su actitud. Sin decir nada a nadie bajó al estacionamiento y se acomodó dentro de la minivan esperando que partieran. Tenía la ira y orgullo herido. El maldito de Junho se había atrevido a gritarle e insultarle porque leyó por accidente las letras de su composición. ¡Él no tenía la culpa de que dejara por ahí sus canciones! ¡Sí, era su departamento, pero el que haya tenido en sus manos esas hojas no era su asunto, creyó que era basura! No tenía ningún derecho de tratarle así, tan déspota… tampoco eran las mejores letras, en realidad eran demasiado simples… gruñó molesto. Bueno, quizás el decir aquello aportó en algo para que le gritara insultos como qué era un ignorante que no sabía nada de composición musical. ¡Pero era su responsabilidad tener sus documentos en orden, regados en ese escritorio donde lo estaban haciendo, cualquiera los puede tomar! ¡Pero ese niño inmaduro se arrepentiría de sus palabras! ¡No le volvería a dirigir la palabra! Sería como una roca, dura, fría e inquebrantable… sería indiferente.
Claro, que su humor decayó durante toda la grabación del comercial, el personal de confianza se percató, ya no comía bien, no reía, ni salía de antro. ¡Terminó llorando en la habitación que compartía con el rapero del grupo! ¡Él, el frío, sensual y perfecto Wooyoung estaba llorando por un idiota! Y cuando recibió consuelo, es decir ¡Consuelo! Por parte de Taecyeon, el bailarín consideró que jugar a los amantes estaba siendo más que peligroso. Era hora de tomar las cartas sobre el asunto.
Maldecía su suerte. Junho no le dirigía ni la mirada… eso dolía, eso lastimaba profundamente. ¡Odiaba ser sensible! ¡Tener sentimientos era horrible! ¡¿Por qué no podía ser como antes?! Cuando sus amantes lo dejaban, no le importaba en lo más mínimo. Jamás rogaba ni mucho menos sufría por alguna persona. No lo valían para él.
Decir que Junho estaba enojado era poco… estaba realmente furioso y dolido. Su Wooyoung insultó su trabajo, lo leyó antes de terminarlo y luego dijo; “Lo siento… pensé que era basura”. ¡¿Basura?! ¡¿Basura?! ¡¿P-Pero qué demonios era eso?! Si había algo que le ponía susceptible, definitivamente era su trabajo como compositor. Odiaba que personas ajenas leyeran su trabajo sin su consentimiento… aunque bueno, tal vez era su culpa ¿Tener sexo en la habitación de su apartamento que ocupa para componer? No fue la mejor idea… ¡Pero Woo estaba demasiado exigente de atención! Y también quizás se le fue la mano con sus “regaños” todo salió de control… fue su primera discusión y demasiado fuerte como para que hubiera una reconciliación… ahora que estaba más o menos tranquilo sintió un atisbo de culpa, él le había gritado cosas muy feas: “¡Un bailarín qué va a saber de letras!” “¡Tú solo sabes de danza y gimnasia!” “¡Tu opinión no cuenta porque no tienes oído un sentido musical, a Jin Young-sshi le encantaron, él sí sabe de lo que hablo por algo es el CEO de JYP Ent!” “¡Ignorante!” La palidez de ese rostro le atormentaba, no podía quitarse de la cabeza esos ojos que aunque fueran dagas filosas estaban llenándose de lágrimas, tampoco esa voz mordaz que devolvía los insultos ocultó que se quebraba poco a poco. Quizás exageró las cosas… pero su orgullo herido le impedía disculparse, no era algo nuevo. Todos sabían lo orgulloso que era, lo obstinado y terco… tenía mal genio. Y para colmo Wooyoung se fue del país por una desesperantemente larga temporada. Ojalá el tiempo le diera una oportunidad de solucionar sus problemas… era increíble, ¡Actuaban como una pareja real! Tenían citas, momentos románticos, se sonreían, se obsequiaban cosas, ¡Se cocinaban! Tenían relaciones y discusiones… Junho se sentía extraño, por una parte estaba enojado, por otra, estaba fascinado por su descubrimiento. ¡Lo suyo podría funcionar!
Era el cumpleaños de Junho… su relación podría decirse así, era inexistente ya que ni siquiera se hablaban directamente. Khun era quién le mimaba y evitaba que llorara por la indiferencia del segundo maknae. Aunque no tuviera la mínima idea de ello ¡¿Por qué demonios seguía esperando que se disculpara?! ¡Era un idiota! ¡Junho lo botó como los demás! ¡Solo lo utilizó y con la excusa más estúpida lo “terminó”!
Esa noche ha tocado la puerta de su apartamento, no responde, al parecer no está. No importa… lo ha decidido, no sufrirá más. Hace un día volvió a intimar con otras personas. Había llevado a la cama a una bailarina, a Jessica y a EunHyunk… volvió a disfrutarlo sin remordimientos, sin siquiera pensar en Junho. Por fin se había librado de esa maldición, ya no esperaría al idiota, pero entonces ¿Qué hace ahí…? Vino a terminar lo que empezó. Una vez que comprueba que no está en casa se dirige al guardia, entrega un paquete. Se trata de un objeto que tenía pensado entregar ese día especial, pero si no está la persona, mucho mejor. Se va sin más… Minho ha reñido con Key y necesita de “consuelo”, además ya tiene cita con la exuberante Kahí… y por ahí Bi Rain quiere que se haga cargo del pequeño Mir que se ha entrometido en sus asuntos así que por las malas debe aprender la lección más importante; Nadie toca las pertenencias de Jung JiHoon, traducción, Nadie toca a Lee Joon más que él.
Lee Junho regresaría de su festejo para ser interceptado por el vigilante del edificio departamental que le entregó un paquete de parte de un miembro del grupo. No logra describirle bien a la persona pero aun así se lleva el paquete, sube a su apartamento… se siente mal por haber ofendido a su hyung, pero cuando leyó las letras que escribió inspiradas en él y las insultó, fue como si hubieran pisoteado su corazón. Porque lo ama, desde que tuvo su primera experiencia sexual con un chico, precisamente con él, le ha amado. Siente unas desesperadas ganas de buscarle, de rogar, si fuera necesario, su perdón… porque le necesita a su lado, su mano añora tocar las mejillas, sus oídos se mueren por escuchar su nombre sea tímidamente o entre gemidos, sus ojos quieren ver ese rubor dedicado exclusivamente para él, su piel arde en urgencia… su orgullo flaquea, es muy probable que esa noche vaya a buscarle, lo quiere de vuelta.
Sabe que ha sido muy injusto pero… él fue la primera persona que leyó las letras de esa nueva canción… su opinión era realmente importante, sin embargo la reacción que percibió fue tan humillante que no lo puede soportar. Y hoy que es su cumpleaños ni siquiera le ha dirigido un “Hola”. Se encuentra devastado aunque no lo aparente, le necesita mucho… lo extraña.
Llega a su puerta, entra y deja el paquete en el suelo. No tiene remitente y el papel es simple. Con un pequeño cuchillo desgarra el papel, queda expuesta la caja. Cuando la abre está ese mezclador de sonido de última generación que pensaba comprar para no tener que pedir prestado el de Junsu ni pelear con los productores en la agencia por los horarios, y cuando sienta ganas de trabajar lo podrá hacer con toda comodidad… encuentra una nota que le deja en claro que es demasiado tarde para arreglar lo suyo con Wooyoung. Ya no más encuentros furtivos, ya no más caricias, no más besos… solo esperanzas marchitas.
“Nosotros JAMÁS tuvimos algo que ver. Espero que te guste… Feliz cumpleaños.”
Vuele a leer una y otra vez esa nota tan simple, intenta encontrar una explicación a todo pero después de dos horas que le tomó analizar la situación se resigna a una sola conclusión…
Finalmente el juego peligroso ha terminado.
FIN.
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NOTAS FINALES:
Hola~~~ ^n^v!
¿Qué les pareció...? Es mi primer trabajo con 2PM, realmente me emocioné. Sip, no es la pareja "normal" creo que a Wooyoungie lo enparejan más con Khunnie, pero mi beta me dijo que hiciera algo diferente...
Y por eso lo escribí.
Por favor, dejen un comentario, aunque chiquito >.<!!!
Se les agradecerá infinitamente... pero al mismo tiempo harán que actualice más rápido.
Cuidense mucho!!!
Ja Né
^n^v!

Me es muy dificil hallar fics de 2PM, fue una historia bastante interesante :3 si con una pareja algo rara
ResponderEliminarJandy Joong: ahhhhh Saves Annis yo casi no leo Yaoi pero por ser tu lo estoy leyendo con el mayor deteniento para poder comprenderlo :3 Wooyoung de 2PM me encanto en su mv de Sexy lady estaba tan guapo <3 sexy <3 y con un cuerpazo que me gusto y creo que sabe lo que tiene y lo que le encanta a los demas estan no se como decirlo sexoso que este one shot me ha dejado gratamente impresionada al leer lo detallado de cada uno de los eventos que ahi suceden entre Wooyoung y su dongsaeng lyndo me gusto...Todo lleno de pasión y amor...
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