HILO ROJO DEL DESTINO 004
AUTOR: Annis Torres
GRUPO (S): Bigbang, 2NE1, Otros.
COUPLES: DaeRi, TopG, SunBear,
GÉNERO: Angst, Drama, Tragedia, Romance.
ADVERTENCIAS: +18años, Lemon, Muerte de personajes.
RESUMEN:
"What would you do?What would you say?How does it feel?Pretend it´s Ok.My eyes deceive me, But it´s still the samePretend it´s Ok."
-------- :: & :: --------
04.--- FICTION
AND FACT
“Cuando decidas vivir por ti, arriesgándote a todo… búscame.”
La severidad de esos ojos
profundos, la voz con matiz decepcionada bañada de esa rabia que produce una
cruel traición. Jiyong no lo soportaba. Entonces, como si de una vieja
fotografía se tratara y ésta quedara vulnerable al tiempo, la figura del Choi
Seunghyun se fue desvaneciendo de su vista sin que pudiera reaccionar. Se fue
alejándose hasta que no hubo rastro alguno de su presencia, ni un atisbo de que
estuvo presente a su lado, por última vez.
“Lo siento”, “Lo siento”, “Lo siento”
susurraba con los puños apretados y los ojos cerrados. Era difícil de imaginar
que se tratara del imponente GDragon, en realidad solo era Kwon Jiyong. “Lo siento mucho” continuo repitiendo a
la nada sin especificar a simple vista si era hacia ese Seunghyun que tanto lo
amó hasta que le terminó por destrozar las alas, o era su forma de disculpa por
su cobardía al no ser capaz de enfrentarse al mundo entero por su amor
prohibido, quizás se trataba una disculpa a su familia y sociedad por amar a un
hombre, aún en contra de la naturaleza, no obstante, viviría la mentira de una
vida aceptable…
No, ese “Lo siento mucho” era hacia su corazón que agitaba desesperado por
ir con Choi. Ese corazón ama tanto, y su decisión cobarde le estaba haciendo
sufrir demasiado. “Lo siento”,
intenta consolar, pero el corazón se agita, grita en silencio porque aquel que
se ha ido regrese para llevarlo a su lado. Ese corazón no puede aceptar el
hecho de haber permitido dejar ir a ese otro; tan cálido y confortante, que le
envolvía en un sentimiento verdadero. El corazón de Jiyong solo podía mirar
hacia ese vacío y sentir morir. Por eso, apretó los ojos, su alma se acongojó
pretendiendo contenerlo… fracasó.
Los sentimientos quedarán
enterrados en sus entrañas, él se marchó llevándose una idea tan vergonzosa de
su persona. Arruinó su propio recuerdo.
Choi Seunghyun se fue con la
peor imagen de su persona, sería desechado de la mente por representar alto tan
bajo y ruin.
Su Seunghyun… amaría por los
dos hasta el fin de sus días aunque quizás nunca se entere el otro.
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--Papá ¿Eres tú el de la
fotografía? –Su hijo adolescente señala una fotografía al entrar al mini
estudio.
Kwon Jiyong, hombre maduro.
Suelta un suspiro cansado, los recuerdos molestos se alejan rápidamente antes
de que la primera lágrima amarga saliera en más de quince años.
El joven se acerca con una
imagen en sus manos. Kwon la contempla, y medio corazón se le encoge.
--Así es… era la moda de
antes. 2012.
--Papá… parecías un modelo de
pasarelas europeas. –Su primogénito puntualiza sin despegar la mirada de la
ilustración, fascinado por ver a su padre en tiempos jóvenes, entonces no se
percata del temblor de los parpados.
--Patrañas… todos dicen que
parecía mujer. –Ríe.
--No es cierto. –La sonrisa de
su hijo es tan invaluable, nada puede comparársele.
--¿De dónde sacaste eso?
--Mamá. –Respondió.- Y no es
la única cosa que me ha dado…
Jiyong contempla como su hijo
ha crecido sano y fuerte. Un chico maravilloso, lleno de energía, de vida y
poseedor de un espíritu aventurero. Aunque juraba que seguiría sus pasos, Kwon
intuía que su vástago debía ser un explorador, al estilo Indiana Jones.
A sus cortos quince años hacía
snowborad, ciclismo de montaña, y quién sabe qué cosas más, a él le aterraba un
poco las imprudencias… ¿Cuántos golpes, contusiones, suturas y fracturas ha
tenido? ¡Pero vaya hijo suyo! Más fuerte que un toro.
Estaba orgulloso de su alma
libre, de su genuina personalidad que a todo encontraba algo sorprendente. Un
chico muy despierto, inquieto y gentil.
Nada más en el mundo tiene
valor que su hijo. Se le queda viendo a su “obra maestra”. Sangre de su sangre.
--¿Él es a quién le harás el
tributo, cierto? –El alma se le dobla en dolor aunque por fuera no demuestre ni
una quinta parte de lo que representa. El blanco dedo señala la figura de su
“pequeño maknae”. Todo se fue a la mierda cuándo se marchó de este cruento
mundo, no hubo otra alma osada que le mantuviera los pies en la tierra.
Una vez que Seunghyun maknae
partió… el mundo entero se derrumbó para varias personas, entre ellas él.
--Sí, es mi maknae. –Sonrió.-
Mi hermano más pequeño.
--¿Puedo llamarlo tío?
–Entusiasmado por la idea el joven Kwon preguntó.
--A él le hubiera encantado.
–Fue la única respuesta.
--Yo creo que está muy feliz
en el cielo. –Comentó el chico, su hijo tiende a decir casi todo lo que piensa
sin importarle nada.- Él sabe toda la fiesta que le estamos organizando, bueno,
la que le organizas tú. Debe estar muy feliz de que lo recuerdes con tanto
cariño.
Apenas pudo asentir, absorto
en esa vieja imagen de sus tiempos de BIGBANG. En una época donde nadie
imaginaría que los días del más joven y reventado miembro del grupo estaban
contados.
Maldito es el destino. Odió el
designio, pero al sentir los brazos de su hijo alrededor de sus hombros, quedó
pasmado.
--No estés triste, papá. –Su
chico, a pesar de tener que educarse con su alma amargada era tan cariñoso, eso
solo es obra de su esposa. ¿Quién más podía sembrar tanta compasión y ternura?
Él ha sido un mal padre. Ha estado muchas veces ausente, sin embargo adora ese
pedazo de su carne.- Tío Seunghyun estaría preocupado de verte así. ¡Ánimo!
No, maldito no es el destino.
¡Es bendito por haberle concedido un hijo tan maravilloso!
Un corazón noble. Ignoró a sus
padres y embusteros que suelen insinuar que su hijo es demasiado “blando” y
necesitaba volverse más regio. Al infierno todos, es su primogénito y él hace
lo que cree conveniente.
Sonrió y estrechó a su hijo.
Cierto que es un mal padre, pero cuando tiene tiempo para su familia; para su
vástago, no repara en nada con él. A veces lo mima, a veces lo trata con
rudeza, y a veces… pareciera que los roles se invierten, y es ese joven ingenuo
es el más sabio de los dos soltando frases sacadas de libros o películas que
gusta tanto en ver.
--Papá… ¿Invitarás a todos lo
de la foto, cierto?
--Por supuesto. –Asintió
perdiéndose nuevamente ese pasado tan brillante, en el que los cinco miembros
de Bigbang se sentían los reyes del mundo. En que podían tener todo lo que
quisiesen… claro, excepto el amor que habían escogido para ellos mismos.
Primero, su tortuosa relación
con ese hombre que dejó ir por cobardía.
Y, luego… esos maknaes
masoquistas, obstinados y tan dependientes uno del otro.
“Dicen que si amar
duele, entonces vale la pena.” Esa frase dicha por Lee Seungri provocó que una
calidez se esparciera en su pecho como no había sentido en casi veinte años.
¡No podía creer que el chico más liberal soltara semejante frase! ¡El propio
Lee Seungri, quien huye para no sufrir víctima del amor dio fuertes
declaraciones!
¿Cómo culparle? En ese
entonces, estaba rindiéndose a lo que sentía con el otro maknae (ese bastardo)
e intentaba justificar las lágrimas derramadas. Pronto se volvió un mantra que
solía repetirle para que él no abandonara a TOP.
TOP… no, Choi Seunghyun…
“Amar no es
fácil…y duele mucho. Pero vale la pena si haces llorar a la otra persona,
significa que corresponde tus sentimientos. Está bien.”
Llevaba poco más de 18 años
sobrio y desintoxicado…sin embargo, al traer a su mente la voz de aquel alocado
maknae con esos mantras tan llenos de significados para ambos, tuvo un impulso
de fumar marihuana y beberse todo el mini bar de la sala.
Quiso llorar, quiso gritar. Un
nudo en la garganta se tragó su voz, y agradeció que los gimoteos y sollozos
también hubieran quedado atrapados.
--No estés triste, papá. –La
sedosa voz de su hijo le salvó nuevamente de dejarse llevar por dolorosos
recuerdos. Desde que nació ha sido su salvavidas, le ha salvado de tanta
oscuridad encerrada en su alma.- A tío Seunghyun no le gustaría.
--De ninguna manera. –Sonrió
reponiéndose, obligándose a sepultar bajo una pesada roca, a todos los
fantasmas del pasado.- Se estaría burlando de mí. Dice que yo era el más
sensible de todos, pero ese pequeño cabrón lo era más que yo.
“¿Otra vez
llorando? ¿Tiene solución? Si la tiene ¿Para qué te preocupas? ¿No la tiene?
¿Para qué te mortificas más?”
Pudo escuchar la jocosa voz de
Lee Seunghyun y fue como si le sujetaran los hombros y le impulsaran hacia el
frente.
--¡Te voy a ayudar! –Con
entusiasmo, el adolescente agitó victorioso la fotografía.
--¿Y tus clases extras?
--Oh… cierto. –Permaneció
pensativo, el gesto que puso a Kwon le arrancó una sonrisa.
“Ojalá estuvieras aquí, ¿Qué
pensarías al verme convertido en padre de familia? Seguramente estarías mal
influenciando a mi hijo, pero… también estarías encabronado por mi idiotez” Pensó cruzándose de brazos.
Habían sido meses extenuantes,
convencer al retirado Yang a volver solo para poder ofrecer un tributo al
difunto Lee Seungri. Convencer a Hanna para que le permitiese realizar toda esa
fiesta y que muchos especulaban como un circo para lucrar a costa del recuerdo
de alguien, aunque tampoco era como si Jiyong resintiera las críticas. La organización
y gestión le consumía no solo su panciencia y sus energías, también…
estabilidad emocional.
De todos sus ex compañeros de
banda, el primero (y hasta el momento, el único) que respondió al llamado, fue
Youngbae. Sabía que se encontrado ocupado en USA, inmiscuido en su vida,
sobreviviendo como productor y socio de la disquera de Tedddy Park (era curioso
que ese par finalmente limaran asperezas musicales y decidieran emprender una
sociedad) que ganaba cada vez más auge debido a la variada pequeña legión de
artistas que como bestias se comían los charts, discos de oro y platino por
ventas, etc. Youngbae personalmente respondió al llamado, asegurando su
presencia al evento (y ofreciendo su apoyo en la organización).
De Kang Daesung, nuevamente no
había respuesta alguna. ¡Tantos años y el bastardo no se dignaba a dar la cara!
“Sus
pensamientos no circulan en la misma frecuencia que los demás. Tiene una manera
peculiar de ver al mundo.” Esas palabras venían a su mente cada vez que las ganas de golpear a
Kang le ganaban porque el imbécil no asistía a cada ceremonia de aniversario
luctuoso. Y por la sagrada memoria de Lee, intentaba tenerle más paciencia de
la que realmente merecía.
Mencionando al resto… del lado
de Choi Seunghyun… gracias a sus contactos pudo obtener no solo la dirección de
correo y domicilio, sino además, el número privado del mayor. Solo que…
…Hasta esos momentos no ha
tenido el valor de enviar la invitación mas por cobardía que por otra cosa.
¿Y si Seung le guarda rencor?
¿Y si no rompe su correo? ¿Y si…?
Se miente así mismo para no
aceptar que el miedo se debía a sus propios sentimientos. Porque sabía que no
olvidó a Choi, sus sentimientos están moribundos pero no resignados. Además… se
decía entre voces, que Seunghyun tenía pareja; un hombre.
“Maldito,
dijiste que cuando me decidiera a arriesgarme a todo, te buscara. Pero tú,
conseguiste a varias personas más ¿No es así?” Se esforzaba por odiarlo
tanto, mas era la culpabilidad y el arrepentimiento los que golpeaban su mente
sin dejarle un respiro de paz.
No dejaba de culparse, fue él
quien dejó ir a Seung, fue él quien lo rechazó, fue él quien le traicionó… los
traicionó.
--Bueno, papá me tengo que ir
a mis clases de lengua extranjera.
--¿Tan pronto? Pensé que
podríamos tomar un helado y esas cosas.
El chico sonrió ampliamente…
-¡¿De verdad?!
--Sí.
--Aigo~ ¡No sé qué hacer! Tengo
clases, pero ¡Hace tanto tiempo que no
tomamos un helado!
--No vayas a tus clases.
–Soltó para asombro del chico.
--Papá… pero tú…
--Sí, sé lo que dije y sin
embargo. Una falta no hace mal a nadie. Enviaré un correo indicando tu falta.
-¡¿En serio?!
--Sí… ¿Te agrada la idea?
--No y sí. Me gusta aprender
japonés. Pero más me gusta estar con mi familia. ¿Mamá vendrá con nosotros?
--Por su puesto, si ella
quiere.
--Le iré a preguntar. –Sin
esperar respuesta el chico con alma de ingenuo niño salió corriendo en busca de
su madre.- ¡Le diré que se ponga más hermosa de lo que es!
Gracias a Dios Jiyong saboreó
la momentánea soledad. Ama a su hijo, pero esa amargura en el alma… el pequeño
no tiene por qué verle infeliz. ¡Sí, ama a su familia! ¡Adora a su hijo, es su
orgullo! (la única cosa buena que considera que ha hecho en toda su vida)
¡Quiere a su esposa! Es ahí cuando todo se desmorona, la quiere mas no la ama…
ambos se quieren, pero no se aman.
El gran cariño, el corazón
roto, las presiones sociales y su hijo son los únicos vínculos que los mantienen
unidos.
Han soportado bien esos casi
diecisiete años de matrimonio, no han sido en balde, afianzaron su amistad y
cariño. Crearon una pequeña pero estable familia… y ante toda la mugre
humanidad pasan por la pareja joven perfecta y exitosa que son.
Pero cada uno, dentro de sus
habitaciones se va ahogando en la desdicha. Ella que no soporta el recuerdo de
haber sido prácticamente vendida a una familia con tal de obtener los
beneficios económicos. ¿Qué mujer soporta estar casada con un hombre que ama a
otro hombre? ¡¿Cómo vivir con esa verdad que todos saben a voces?!
Kwon siente culpa, siente
desgracia… si al menos hubiera sido más valiente no hubiera permitido caer en
el juego de manipulación de sus padres y su ahora esposa, estaría un poco más
feliz.
“De cualquier
forma mis padres me hubieran entregado a otro postor.” Ella le consuela cuando todo
se vuelve insoportable para Jiyong y los deseos suicidas de hacen mucho más
propensos, mucho más tentadores… ha condenado a una buena mujer (aunque débil
de voluntad) y su propio hijo. ¿Qué clase de monstruo es? ¿Cómo es posible
aquello?
Ambos son cobardes de
enfrentar individualmente a sus opresores… mas sin embargo, juntos son una
unidad que soporta bien los golpes. Entonces se prometieron no soltarse las
manos, nunca abandonar al otro, se lo debían. Por eso han continuado… y la
llegada de su hijo mejoró todo el panorama. ¡Tomaron fuerzas! Lograron
deshacerse del yugo (mas no de las cadenas), escaparon a un universo miniatura
creado por ambos.
Les habían desgraciado la vida
a ellos, a su hijo jamás, no lo permitirían.
Aunque todo, de vez en vez se
hace realmente pesado y difícil, pueden presumir que están en un estado mental
mucho más saludable al haberse despegado de la peste de sus padres. Ambos no
sienten tantos remordimientos al ansiar la prematura muerte de sus padres, es
la única venganza que les resta.
Porque de su Señora Kwon
abusaron físicamente para llevarla al altar. Con rabia impotente Ji descubrió los
moretones en la pálida piel debajo del vestido… ella fue criada para no tener
voluntad, le destrozaron la autoestima para volverla una muñeca de trapo que
podía ser manipulada a antojo ajeno. Tanta pena sintió Jiyong que cuando ella
durmió… lloró. ¿Qué clase de padres hacen eso a su hija? Una bella, dulce y
compasiva mujer.
Claro, su caso no estaba mejor
que el de ella. Había cometido el error de haber anunciado a sus padres sobre
su homosexualidad (mucho antes de la muerte de maknae), sobre su amor hacia
cierto hombre que omitió nombre dando comienzo a un infierno de desprecio,
humillaciones y varios golpes que no dolieron en comparación con las palabras
despectivas.
En el fondo guarda la dulce
esperanza que, de haber tenido a su lado a Choi, todo hubiera sido diferente,
pero en aquel entonces se habían separado y nunca mencionó al mayor la
infortunada conversación, ni mucho menos que siempre ha sido el nombre que ha
omitido.
Así que cuando murió su único
pilar (Seunghyun menor) sus fuerzas se desvanecieron ¿Cómo iba continuar sin su
fortaleza? Ese dongsaeng tonto que siendo un optimista sin remedio le
reconfortaba, le mantenía con los pies en el suelo… y le decía muy a su manera
“te quiero, hyung”. Un “te quiero” revitalizador. Tan necesitado porque sus
padres se volvieron sus enemigos (que no podía, ni se atrevería a atacar con el
pensamiento), porque el rechazo de Youngbae hacia la homosexualidad fue una
terrible puñalada (nunca supo su historia, bastaba con haber sabido sobre el
amor de Seungri y Daesung para notar que no lo toleraba)… porque quiso que Choi
no tuviera que cargar con su corazón encogido cuando claramente había declarado
que lo suyo no sería serio.
Claro que éste le salvó de
casi morir por sobredosis de heroína, le daría su mayor respaldo… Jiyong supo
que lo amaba más de lo que creía, lo amaba tanto que le aterró. Esos momentos
justos donde tomó su temblorosa mano para ayudarle inclusive a dar un par de
pasos. Como derramaron sus desdichas y su ternura… de la mezcla agridulce nació
un amor.
Dos años perduró el idilio,
hasta que perturbados, sus progenitores decidieron, dado su historial con las
drogas e inestabilidad emocional del pasado, era acreedor a un psiquiátrico.
¡Un psiquiátrico! Sus padres
le despreciaban tanto como para matarlo en vida de esa cruel forma.
Nadie lo supo, pero esas tres
semanas que se desapareció (en las que se presumió tenía vacaciones con una
arrolladora mujer), en realidad, estuvo encerrado en ese maldito lugar (Choi
tampoco lo supo, estaba tan lleno de agenda y trabajo que no fue enterado y no
lo sabría).
¡Estuvo encarcelado en esas
malditas cuatro paredes blancas! La peor experiencia; traumatizante… no supo de
dónde consiguieron esa estúpida orden que determinaba ser un peligro para la
sociedad y sí mismo. Pero a esa pareja anciana que no puede admitir como
padres, manipularon su vida y su cuerpo… las malditas medicinas, las espantosas
descargas.
¿Qué otra cosa podía hacer
sino dejar ir a Choi? ¿Él entendería sus razones? No lo sabía, tampoco es que
fuera el momento. Lo pasado, pasado.
Le temblaron las manos de solo
recordar su encierro secreto, la rabia brotaba como burbujas en caldera
hirviendo. El odio y la infelicidad.
--Seung… -Dejó escapar ese
nombre. “¡Lo siento! ¡Lo siento! Lo
siento…”
Los ojos se inundaron de
lágrimas que no pudo contener más, se deslizaron a prisas, una tras otra. Un
hilo de vida se le escapaba de esa forma. Dios y el demonio conocían todo
aquello que se encerraba en lo que restaba de humanidad.
Una vez recobrada su libertad,
una vez matrimoniado… no tuvo el corazón para abandonar a esa noble mujer. Por
eso, se quedó. Tenía que pegar los pedacitos que quedaban de ella, tenía que
darle energías para huir. Su hijo fue un regalo de dios y la ciencia, un
milagro a sus vidas… por ese pequeño apagaron sus ansias de libertad, aunque la
jaula estuviera abierta, estas aves cuyas alas habían sido cortadas se quedaron
dentro de su prisión.
Parcharon sus desgarres, como
pudieron confeccionaron una familia y recibieron con ilusión la nueva vida que
mezclaba sus sangres. Ella increíblemente renació como mujer nueva, firme pero
gentil. Y él, fue capaz de sonreír nuevamente, su león dormido despertó.
¿Podían arrancarle a un niño su derecho a una familia? No, ellos decidieron así
por ende, siguen juntos.
Jiyong limpia su llanto,
recobra su compostura… su hijo. Sonríe, ni siquiera su amor por Seung puede ser
comparado por la devoción hacia su progenie. Definitivamente, puede sobrevivir
sin el mayor, mas no podría hacerlo sin ese ángel bajado del cielo.
Su esposa y él se han aferrado
tanto a su hijo que cualquier sacrificio vale la pena.
--¡Ya estamos listos papá!
–Ajeno a sus penas y recuerdos, el noble muchacho entra a la estancia, Ji da su
mejor actuación.
--Bueno… Vamos por el helado.
Se encamina, está más que
acostumbrado que cada año, cuando se aproxima el aniversario de la muerte de
maknae se le salen los hilos rotos del corazón.
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BERLÍN, ALEMANIA
--¿Estás seguro de esto? –Mira
la pantalla, ha leído tres veces el contenido de esas líneas. La primera vez
que la leyó fue para averiguar el asunto; la segunda vez fue para enterar al
destinatario su contenido, y la tercera vez lo hizo para entender un poco la
respuesta obtuvo de la segunda lectura.
--Sí.
El “destinatario” salió de la
elegante estancia para dar por zanjado el asunto.
“No puedo con
esto, Seung. Las murmuraciones, los insultos, las miradas acusadoras. ¡No
puedo! ¡No lo soporto! ¡Mis sentimientos no son tan fuertes como para continuar!
¡Ya no quiero escucharlos! ¡Quiero pare!” Como si
un perro encabronado se tratase, el alma se le altera.
Sale al jardín desde donde
puede contemplar la bella ciudad que se caracteriza por tener casi en cada
esquina una obra de arte, un pasado importante.
Muerde los labios. ¡¿Por qué
demonios lo volvía a hacer?!
Restregó su rostro frustrado y
saturado de emociones que tanto le costaron apelmazar. Sus suspiros suenan más
a gruñidos de bestia irritada ¡Y lo está! ¡Claro que lo está! ¡¿Dónde demonios
consiguió sus datos?!
Maldito fuera quién los dio.
“Mis padres… Entre
mi familia y tú. Elijo mi familia… por tanto, no puedo estar a tu lado. Adiós.”
Intentaba por todos los medio
borrar esas palabras que laceraban su corazón.
El móvil le irrumpió de sus
amargos recuerdos, sacó el celular percatándose del contacto.
--Fuiste tú ¿Cierto?
Dejó entrever su enojo al otro
lado de la línea.
--No. –El otro respondió.
--No juegues conmigo.
--Así que finalmente se
decidió. –El otro denotó un asombro genuino.- Pensaba hacerlo yo.
--Mi respuesta es No.
--Jesús… ¿Hasta cuándo?
Frunció el ceño con ganas de
cortar la maldita llamada, sin embargo se recordó… Esa persona no tenía idea de
su pasado con Kwon.
--Mejor dime… ¿A qué se debe
tu llamada?
--Eso. Venía a invitarte.
--Olvídalo.
--Ya me di cuenta.
--¿Qué cuenta Teddy…? ¿Ya se
acostumbró a su vida de “casado”?
--Qué gracioso, Seung. –El
tono seco le arrancó una sonrisa, era bueno molestarle.
--No estamos casados. Ni
siquiera vivimos juntos.
--Aún… no pierdas las
esperanzas. Te has ganado a la rebelde SunYoon.
--Deja de decir eso…
Una interferencia se escuchó y
el de Alemania sonrió burlonamente al distinguir voces menores, ahí comenzaba
el desvarío en la conversación de la llamada telefónica.
“Ya le dije a papá que viniera
a comer, dice que viene en camino” –La voz ronca de SunYoon.
“Bueno, ve a cambiarte en lo
que llega, sabes que detesta verte en minifaldas. Comeremos juntos.” Ahí iba su
viejo amigo, sacando a relucir su complejo de “madre” sobreprotector.
“Vi el postre favorito de
papá, eso significa que ¿Pediremos su permiso para el tatuaje?”
“Ya hemos hablado de eso, no.
No habrá tatuaje a menos que sea bajo técnica yakuza”
“¡No es justo!”
“Tiene que dolerte y sangrar,
así se hace un tatuaje. Esas cosas de imprimirte un sello por láser no se puede
considerar tatuaje”
“¡Son injustos!”
“El postre es para el viaje
del que hablamos.”
“¡¿Iremos a Corea?!”
“Si todo sale bien, sí.”
“¡Ya llegué, papá!” Una
tercera voz intervino. La dulce niña, Juniel.
“Jun, ve a ducharte y luego
bajas a comer.”
“¡Jun! Iremos a Corea”
“¡¿De verdad?! ¡¿Ya dijo que
sí?!”
“Niñas…”
“Todavía no, pero es casi un
hecho. Está el postre de papá.”
“Ya, vayan a sus deberes…”
“Por cierto, papá, ¿Con quién
hablabas? Aún tienes el teléfono en la mano.”
“¡Ah! Cierto… se me había
olvidado. Ya, hagan caso niñas.” Oh, vaya, Choi celebró el que consideraran.
“Vamos… ven, Jun... te pondré
bonita.”
“¡No! Quiero ser ruda”
La voces se fueron
debilitando..
--Lo siento… -Intentó suprimir
una carcajada el mayor.
--Me agrada realmente escuchar
esas típicas conversaciones. Es bueno saber que tienes una familia.
--Hyung.
--Tengo una curiosidad… ¿Tú
eres la “mamá” y Teddy el “papá”?
--¡Ya!
Carcajeó disfrutando de
avergonzar al otro.
--Realmente, es bueno saber
que eres feliz.
--¿Tú no lo eres?
--Lo intento, pero… tú,
realmente lo eres. Te va bien.
--Hyung…
--Así que convencerás a tu
esposo para que vayan a Corea… ¿Finalmente van a enfrentar a tu hermano?
Cielos, les deseo suerte.
--Ya basta. –La voz cortante,
cargada de enojo hizo al otro comprender que desistiera de su burla.
--Regresando a lo anterior, si
hablaste con las intenciones me temo que pierdes tu tiempo. Mi respuesta es un
No.
--Por Dios… ¿Puedes dejar a un
lado tu resentimiento?
--…
--Como sea. Piénsalo. Nosotros
saldríamos tres días antes. Si te animas, acordemos punto de reunión. Te puedes
quedar en mi apartamento, si tienes la necesidad.
--…
--Es solo una invitación y una
sugerencia. La decisión la tienes tú…
--…
--No lo hagas por el pasado,
sino por respeto y cariño a Seunghyun.
--Mejor ve a atender a tu
marido, a todo hombre le gusta ver a su hogareña esposa arreglada y perfumada
recibiéndolo con la comida en la mesa.
--Vete a la mierda.
La llamada fue cortada después
del insulto lleno de ira.
Suspiró agotado, era lo mejor
porque de lo contrario estaría insistiendo en “eso”. No obstante. Estaba seguro
que esta persona no le volvería llamar en un largo tiempo, cuando se enoja, se
enoja… realmente tiene un serio complejo de madre.
Youngbae finalmente abrió su
corazón, después de tantas pérdidas en su vida, pérdidas sumamente valiosas.
Primero fue maknae, una pérdida realmente fuerte… luego, fueron sus queridos
padres, realmente decayó ese viejo amigo y ni hablar de… Aún recuerda el dolor
reflectado en los ojos, pero sonriendo como lo hizo alguna vez Daesung.
Se quedó pensando en éste
último ¿Qué habrá sido de Dae? ¿Por qué después del funeral se marchó? ¿Por qué
se alejó de todos? ¿Por qué se habrá casado con esa mujer? Ni siquiera
recordaba que el menor se la hubiera presentado alguna vez.
No obstante, Kang parecía una
jodida caja fuerte, no se deja abrir ante nada ni nadie. Ahora, pudiera ser que
nadie pudiera llegar a él, la única persona que logró hacerlo después de sus
seres queridos, fue precisamente Seung maknae.
Extrajo un cigarrillo, lo
encendió. Se sentía viejo y no era para menos… diecinueve años.
Casi dos décadas han pasado,
realmente el tiempo no detiene su paso, no perdona a nadie. Exhala el humo de
tabaco fino ahora libre de alquitrán, benditos avances tecnológicos. Existían
una nueva variedad de cigarrillos, con efectos diferentes. Actualmente ya casi
ni fuma gracias los nuevos modelos, lo hacía en raras ocasiones.
Ya no es el actor, ni el
productor de sus tiempos mozos, ahora vive de entero para el arte. Dedica
cuerpo y alma en expresar la belleza, los sentimientos y las emociones.
Encontró su paz en los cuadros que pinta, en los diseños que traza, encuentra
cierta paz y pasión.
Lleva en Alemania ya una
década, tiene varias galerías a lo largo y ancho del país germano, sin embargo,
sentó raíces en la capital, ahí donde abundan las galerías de renta a bajo
costo, donde el arte se respira y es casi papable.
Expone sus obras en su exclusiva
galería, sus obras aparecen en revistas, los críticos le toman en serio
ignorando su pasado como idol. Aprendió bajo cursos intensivos, la lengua
anglosajona y el alemán, pero casi, como si fuera natural, en su peregrinaje
por europa, desarrolló la lengua italiana. De esta manera, sus propias pérdidas
quedan inmortalizadas en el arte.
Motivado por el dulce
sentimiento de regocijo que le produce trabajar en el arte, apaga el cigarrillo,
toma una cerveza del frigorífico y se encierra en su estudio. Prende el viejo
tocadiscos, cierra los ojos envolviéndose de todas esas emociones, los vuelve
abrir, guiado por su intuición, toma un lienzo inmaculado, va donde las brochas
y diferentes pinturas de diversas texturas. Se pone manos a la obra sin prestar
atención al clima, ni las horas porque ahí, en su mundo, el tiempo se ha
detenido, nadie puede romper su círculo de protección.
Cuando le gana la sed dar
cortos sorbos a su cerveza, tomó tiempo, pero agarró el gusto a la cerveza
alemana. Realmente se enamoró de ese país. El tocadiscos no ha parado en ningún
momento más que cuando el dueño decide cambiar de intérprete.
“Te amo.”
Abre los ojos cuando una voz
extraña se filtra a su mundo. Su semblante decae, ya no tiene ánimos de
continuar trabajando, no presta atención a la melodía porque todo lo que puede
hacer es continuar escuchando aquella voz varonil de un lejano joven que alguna
vez amó con todas sus fuerzas… no, que quizás sigue amando.
El silencio y distancia que
interpuso desde que decidiera casarse con esa extraña mujer, facilitaba mucho
odiarlo. Entre mayor distancia, era más soportable.
:: RECUEDO DEL PASADO ::
--¡¿Me estás
diciendo que lo encierre en una habitación y lo viole hasta que comprenda?!
¡Seunghyun! Necesito un consejo no tus delirios pervertidos.
Maknae soltó
carcajadas.
--No del todo.
Lo de encerrarlo solo contigo, sí, es un buen plan. Una vez solos y sin rutas
de escape… no le dejes ir hasta que comprenda que lo amas; que estarás ahí para
él y deje ser el cobarde que es.
La mirada
sincera que el menor dedicó después de reír escandalosamente tranquilizó al
desesperado Choi Seunghyun.
--Tenle
paciencia, hyung. Ji hyung es una chica atrapada en cuerpo de hombre. Lo
siento, me ahorraré los chistes malos. A lo que voy. Demuéstrale mil veces mil
que lo amas y deja que dé sus pasos uno a uno. Mucha paciencia.
Ambos Seunghyun
se quedaron callados cada uno pensando en su mundo.
--Creo que no
nos queda de otra. Ambos debemos tener paciencia para nuestras parejas. –Agregó
el menor.
--No. –Dijo
TOP.— Tú no deberías tener más paciencia. Déjalo y búscate otra persona, una
que te corresponda bien.
--¿Ah? ¿No eres
su amigo, hyung? –Una risa nerviosa.
--Por eso lo
digo, Riri. No lo esperes más. Olvida a Daesung y sigue tu camino. Es el mejor
consejo que te puedo dar.
--No lo haré.
–El menor sonrió melancólicamente, negando suavemente.— Ya no puedo hacerlo.
:: FIN DEL RECUERDO ::
Recordó esa vieja conversación
con el difunto dongsaeng, éste era más o menos bueno dando consejos de amor,
pero no seguía los propios. Hubo ocasiones en que desesperado por no saber
comprender a Ji, se dirigía a maknae y éste le ayudaba en lo que fuera posible.
¡Él sabía que Ji lo amó!
¡Sabía que Ji fue honesto! ¡Pero esas malditas inseguridades! ¡Esos malditos
cambios de parecer! ¡Ese carácter voluble ante cuestiones sentimentales!
Tocó fondo, se agotó de ser
negado, de reprimirse, de ser el segundo en la lista de prioridades de su ser
amado. ¡Era de sentimientos egoístas!
Lágrimas de rabia salieron.
Apretó los puños, bajó la cabeza… era tan difícil continuar.
--No pude protegerte… -Soltó a
la nada y sus utensilios fueron testigos mudos de una culpabilidad creciente
que se alimentó con los años. Porque Jiyong es una herida abierta.
Era un extraño sentimiento de
derrota que le impedía vivir, una soga que va asfixiando despiadadamente.
Lloró hasta que se le agotó la
energía. Después, retomó la compostura. Era mejor odiarle, porque solo de esa
manera no iría tras él para destrozar una familia. Secuestrar un esposo, un
padre.
Porque aún recuerda esos ojos
tristes que le despidieron rompiéndole el corazón, y el estúpido orgullo le
obligó a marcharse aunque el alma le pidiera que volviera, al menos para
comprobar que esa persona frágil que aparenta ser fuerte, en verdad, en
realidad se encontrara bien.
¡¿Cómo demonios se iba a
encontrar bien si se casaba por miedo a la sociedad?!
“Aquí es donde debiste entrar,
Choi” La consciencia recriminó. “Debiste obligarlo a ir contigo, tal como lo
dijo maknae”
Apretó los puños, lleno de
resentimiento hacia esa persona, hacia el maldito mundo, hacia esos padres,
hacia sí mismo.
“Ahora…”
--Quiero verlo. –Se aterró del
susurro que se escurrió sin permiso.
“¿Por qué justo en este
momento? Han pasado ya diecinueve años. Él hizo su vida, y tú, la tuya.”
Bajó la mirada. Sus deseos por
tenerle eran tan grandes, pero sabía que también falló a la promesa de
esperarlo. Ya nada podía ser como en el pasado.
--Te perdí.
“Sí, lo dejaste ir, y
permitiste que te dejara marchar. Cobarde, debiste quedarte.” Le reprocharon.
Limpió el rostro, miró
largamente el techo de la habitación. Meditó e hizo lo que pudo para devolver
todo a su cofre interior. Esos sentimientos estaban mal, debía continuar con su
vida.
Cuando salió de su estudio, se
dirigió a la cocina para devolver la botella de cristal vacía. Su nuevo
compañero de vida seguía en el computador, seguramente trabajando en la programación
de algún nuevo proyecto que como ingeniero de diseño gráfico tenía de encargo.
--Seunghyun…
--Lo dejo en tus manos. Si
deseas que vayamos, responde. –Habló desganado y agotado.
--Seung… es tu amigo difunto.
--Sabes lo que pienso de ese
evento. No debería celebrarse cada año, cuando puedo, voy a verle a su tumba.
--Han pasado ya diez años que
no vas.
--…
--Seung…
--Si tú quieres, responde de
mi parte el email.
--Lo haré. –El otro comenzó a
teclear.- Además… quiero conocer al famoso GDragon.
--Lo ves en la TV.
--No es lo mismo detrás de una
pantalla que en persona.
--Sabes mi pasado con él.
--Con mayor razón, tengo que
conocer al hombre que te puso en mi camino.
-Hmhm…
No estaba del todo seguro que
tan fuerte sería volver a tenerlo cerca. Como bien había aceptado, de lejos, es
más fácil odiarlo y tragar las ganas de buscarle, pero cerca… no estaba seguro.
.
.
.
.
.
SEÚL, COREA.
Era una mañana cualquiera en
que dedica a mirar los correos antes de comenzar su rutina así como la ajetreada
agenda, y en su bandeja aparece en primer lugar un remitente que no esperaba
encontrar.
Todo su mundo tembló al leer
el nombre. Porque finalmente después de aquel helado de fresa que vio a su hijo
consumir, decidió enviar el correo que había escrito hacía tiempo (pidiendo su
presencia al tributo que estaba organizando en memoria del aniversario luctuoso
de Lee Seunghyun), y ciertamente no esperó tener una respuesta tan pronto.
Abrió el correo, y desde la
primera línea supo que no era Choi Seunghyun quien había enviado esas palabras.
Un fuerte dolor en su pecho se instaló, estaba bien, lo soportaría.
El texto básicamente
mencionaba que iría al dichoso evento, pero… no estaría solo, sino con su
pareja. Aquello mutiló a Jiyong, mordió con fuerza sus labios, tenía que
soportarlo, debía hacerlo. Iba a hacerlo.
Tanta emoción nublando en su
mente le impidió escribir una respuesta. Así que solo regresó a la bandeja de
entrada. Estaba a punto de cerrarlo todo cuando un sonido proveniente de la PC
atrajo su atención... un mensaje privado.
** Choi
Seunghyun: Seguro ya lo sabes, pero quiero reafirmarlo. Regresaré a Corea para
el evento. Si necesitas ayuda en algo, házmelo saber. **
** Kwon Jiyong:
Con tu presencia basta. Gracias. Nos veremos pronto ** Respondió casi por instinto
sitiendo congelados los dedos de las manos.
** Choi
Seunghyun: Nos veremos. ** De pronto el contacto se desconectó.
Y algo en el roto corazón de
Jiyong vibró… era la esperanza de volver a verlo después de tanto tiempo.
Esa dolorosa y dulce emoción
de que un ser querido regresa a casa después de un largo viaje, eso fue
exactamente lo que Kwon sintió en el fondo de su corazón. La sonrisa caída se
dibujó en sus labios.
Su viejo amor volvería.
CONTINUARÁ…
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NOTAS DEL AUTOR:
Hola. Ha pasado un tiempo desde que actualicé, así que vengo a dejar caer este capítulo que es sin dudas el punto de inicio a la trama.
Los anteriores capítulos sirvieron para exponer la idea general de esta historia y quizás el sentido de la misma.
En este capítulo es cuando se da el banderazo oficial a mi Fic HILO ROJO DEL DESTINO.
Muchas gracias por tomarse la molestia de leer y espero contar con un comentario.
cuidense mucho!
Nos leemos pronto!
Jenny Ya.
^^

Me siento identificada con ciertos sentimientos de Choi y es que es verdad de lejos puedes hacer que el pasado y ciertas decisiones no te efecten, es fácil fingir que no sucedieron, que tal vez fueron un sueño, no se estoy expectante por saber que pasara cuando se encuentren por fin, pero estoy desesperada por saber de Dae y de Riri realmente que paso ahí, estoy de verdad sin uñas, me siento muy feliz de que hayas actualizado por fin el fic yo esperare hasta que subas otro, pero de verdad estoy ansiosa, quiero saber cada parte de la historia, quiero que cada quien cuente su parte de historia para por fin ver este cuadro.
ResponderEliminarParece ser que Ji se guardo muchas cosas y eso por fin explotara, asi que aquí estaré esperando pacientemente.
Jenny Fighting!!! Que mas musas iluminen este camino de hilo rojo
Hola, UNIEEE!!! Me alegra mucho que finalmente hayas leído esta actualización y te tomaras la molestia de dejarme un lindo RV.
EliminarHan pasado 19 años de la muerte de riri, las cosas y las personas que le rodearon alguna vez, cambieron, demasiado.
Cada uno es como un pajarillo herido, algunos hasta tienen las alas rotas, pero continuan vivos, deseando vivir un poco más.
En este entrada presento a un Ji y un Seugnhyun con sus vidas hechas, con sus corazones rotos y recuerdos amargos.Ninguno la he tenido fácil. Hacen su mejor esfuerzo. Ji no puede dejar ir a Riri... se empeña tanto en tenerle que ha movido "cielo, mar y tierra" con tal de realizar un "tributo" a su difunto amigo, sin embargo, todos lo ven mal, consideran que no es sano. Este evento tan esperado, finalmente logrará reunir a tanta gente después de tantos años...y entonces, todo comenzará o terminará.
También tenemos a un Youngbae y un Teddy han hecho una familia, cada uno tiene sus penas y alegrías que comparten por el hecho de estar agotados de la soledad...
Vayamos con calma, así, despacio, los hilos rojos se irán desenredando hasta mostrar el otro extremo.
ME ALEGRA MUCHO QUE HAYAS LEÍDO ESTA ACTUALIZACIÓN, Y LA MOLESTIA DE HABER DEJADO UN COMENTARIO.
TQM :*
Espero te encuentre bien.!
Hay mi niña pero cual molestia, al contrario siempre es un placer leerte.
EliminarPero ahora me has dejado mas ansiosa d de verdad quiero saber que toca ahi cada uno, es tan complicada su historia de amor de cada uno, pero en definitivo ahorita estoy pegada a los sentimientos de Choi, lo siento un poco mas solo. Estaré esperando por aquí.